Emprender es un camino apasionante, pero también lleno de obstáculos. Muchos negocios fracasan en sus primeros años no por falta de una buena idea, sino por errores legales, administrativos y de gestión que pudieron evitarse con información y planificación.
En este artículo revisaremos los errores más frecuentes al iniciar un negocio en Chile, cómo impactan en el crecimiento de la empresa y qué medidas puedes tomar para prevenirlos.
1. No formalizar la empresa correctamente.
Muchos emprendedores comienzan a vender sin constituir una sociedad, emiten boletas personales o funcionan de manera “informal”. Esto puede parecer práctico al inicio, pero trae problemas:
- Dificultad para acceder a financiamiento o inversionistas.
- Riesgo de responder con tu patrimonio personal frente a deudas.
- Conflictos entre socios por falta de reglas claras.
Lo recomendable es evaluar desde el inicio si conviene constituir una EIRL o una SpA. Ambas alternativas entregan flexibilidad y, sobre todo, limitan la responsabilidad, protegiendo así tu patrimonio personal frente a eventuales deudas.
2. No definir bien la relación entre socios.
Es común que amigos o familiares se asocien de palabra, confiando en la buena relación personal. El problema surge cuando hay diferencias en la visión del negocio, en la distribución de utilidades o en la carga de trabajo.
Antes de comenzar, es clave dejar por escrito las reglas del juego mediante un pacto de socios o de accionistas. De esta forma se define quién toma decisiones, cómo se reparten utilidades y qué ocurre si alguien quiere retirarse o si el negocio necesita nuevos aportes.
3. Descuidar los aspectos tributarios.
Emitir facturas sin llevar una contabilidad ordenada, olvidar declarar impuestos o no prever el IVA son errores frecuentes que tarde o temprano terminan en multas del SII.
La experiencia demuestra que contar desde el inicio con un contador especializado en pymes o startups no es un gasto, sino una inversión que evita sanciones y permite optimizar la carga tributaria del negocio.
4. No proteger la marca ni los activos intangibles.
Muchos emprendedores trabajan en su imagen, redes sociales y posicionamiento digital, pero olvidan registrar la marca en INAPI. El riesgo es que un tercero se adelante y quede con el derecho exclusivo sobre un nombre que ya habías posicionado.
Registrar tu marca desde el inicio es una gestión sencilla y de bajo costo, que puede ahorrarte problemas mayores en el futuro. Además, si tu negocio es digital, conviene considerar la protección de software, bases de datos y diseños.
5. Ignorar las obligaciones laborales.
Al crecer, algunos emprendedores contratan trabajadores sin contrato escrito, sin pagar cotizaciones o utilizando “boletas de honorarios” en casos donde corresponde contrato. Esto abre la puerta a multas y demandas laborales.
La forma correcta de avanzar es siempre formalizar cada contratación, cumplir con las jornadas y mantener al día las cotizaciones. Una fiscalización de la Dirección del Trabajo puede ser costosa si estos aspectos no están en regla.
6. No conocer la Ley del Consumidor.
Quienes venden productos o servicios a personas naturales están sujetos a la Ley de Protección de los Derechos de los Consumidores (Ley 19.496). Sin embargo, muchos emprendedores desconocen sus obligaciones:
- Derecho a garantía legal de 6 meses para cambio, reparación o devolución del producto.
- Información veraz y clara en precios y promociones.
- Responsabilidad por la publicidad ofrecida.
Revisar contratos, condiciones de venta y publicidad desde el inicio es fundamental para evitar reclamos en el SERNAC y, más aún, para generar confianza en los clientes.
Emprender no es solo tener una buena idea; es construir un negocio sólido y sostenible. Los errores legales y administrativos pueden ser costosos, pero todos tienen solución si se detectan a tiempo.
En Inicia Legal acompañamos a emprendedores y empresas en cada etapa de su crecimiento, ayudándolos a tomar decisiones seguras y estratégicas. Nuestro equipo combina experiencia jurídica y conocimiento práctico del mundo de los negocios, para que tu emprendimiento crezca sin tropiezos legales.
Si estás iniciando tu negocio o ya diste los primeros pasos y quieres evitar estos problemas, conversemos. Una asesoría temprana puede ahorrarte dinero, tiempo y muchos dolores de cabeza.
Ángela Montiel Báez
Abogada Corporativa.